Cuando la ubicación del parque pasó a dominio público en 1910, se encargó su realización a Jean-Claude-Nicolas Forestier junto a Nicolau Maria Rubió i Tudurí. Su inauguración llegó en 1918, sus creadores renovaron parte de la zona pero dejaron gran parte de su vegetación para que continuara siendo un gran espacio verde.

Desde entonces se han ido añadiendo más elementos al parque como su escultura más característica, El niño del Aro, también repoblaciones vegetales, permeabilizaciones, adición de zonas infantiles o un puente para acceder desde la calle Mühlberg.

Actualmente es utilizado principalmente por aquellos que quieren hacer deporte, ya sea corriendo o andando, en plena naturaleza. Estos deportistas aprovechan sus caminos y cuestas para mejorar su estado físico.

Acudir con niños también puede ser una opción pero sus actividades se limitan a la zona de entrada principal del parque. Si se quiere recorrer el parque al completo con ellos, deben estar acostumbrados a largos paseos.

Zonas diferenciadas en el Guinardó

El parque, aunque se presente a modo de conjunto, presenta tres zonas algo diferenciadas.

Desde la entrada principal, en la Calle Mare de Deu de Montserrat, accederemos a su zona urbana. Denominada así porque es la única en la que predominan los componentes añadidos de forma artificial en los últimos años. En esta parte se verán zonas de picnic, juegos para niños, un bar…

Avanzando nos encontraremos con una zona histórica en la que se pueden observar restos de su antiguo uso. Lo más llamativo es la Fuente del Cuento de 1739 y un antiguo lavadero que da lugar a cascadas y estanques; el agua abunda para hacer de este espacio un lugar más fresco.

Por último, encontraríamos su zona forestal. Es la parte con más espacio en la que abunda todo tipo de vegetación, prácticamente un verdadero bosque. Sus caminos, ascendentes, llevan a diferentes miradores que permiten ver gran parte de la ciudad desde otra perspectiva.

Datos para la visita del parque

El parque del Guinardó se mantiene abierto las 24 horas del día. Así, podrás acudir a él tan temprano como quieras o ya entrada la noche para disfrutar de un paseo o una carrera sin molestias por las altas temperaturas. Hay total libertad para la visita del Guinardó.

Para llegar hasta él, además de poder hacerlo en autobús público, se puede hacer sin problema desde el coche particular ya que existe un parking.

El teléfono de atención es el 807 11 77 00, al que se puede consultar sobre cualquier duda sobre el parque.

Otro dato que preocupa a muchos visitantes es la posibilidad de entrar con perros. En el Guinardó es posible acceder con ellos por lo que puede ser un parque ideal para llevarlos a pasear y que disfruten de la naturaleza.